¡Descárgalo gratis!

Saludos, aventureros. Mi nombre es- Bueno, no creo que mi nombre sea relevante en estos momentos. Lo único que necesitáis saber es que yo, el todopoderoso Archimago del Torreón, ha decidido daros una oportunidad de abandonar vuestras insignificantes vidas y abrazar la grandeza, en una aventura rebosante de gloria y riquezas. Vuestro único trabajo será eliminar la fuente de poder maligna que mana desde las catacumbas que hay debajo del Torreón y recuperar el desencadenante de dicha fuente, para que yo, su legítimo dueño, pueda ponerla a buen recaudo. A cambio de vuestros servicios, seréis generosamente recompensados con los tesoros que halléis durante vuestra exploración. Siendo sinceros, tampoco es que pudieseis decir que no. Después de todo, el verdugo me comentó que planeaban deshacerse de vosotros dentro de pocos días por escasez de celdas. Al parecer ha habido un incremento de revueltas entre la plebe porque los nobles no nos preocupamos por su bienestar ¿Os lo podéis creer? Falacias, todas y cada una de ellas ¡Por supuesto que me preocupo! Después de todo, he pagado una gran cantidad de monedas por vuestra liberación. No me gustaría tener que contratar a más gente, así que por favor, procurad no morir dentro de la mazmorra. ¿A qué os referís con que debéis hacer? ¿No se suponía que erais aguerridos aventureros, curtidos en mil batallas? ¿Cómo que erais granjeros? Maldición, cuando os contraté no lo hice con la idea de tener que explicaros cómo ser aventureros. Atentamente: el Archimago.